16 nov 2015

Cuando si aplica el: "no eres tú soy yo"


Desde hace un tiempo, sentía que mi corazón quería revolotear otra vez, quería que las queridas monarcas intrusas aparecieran de nuevo en mi estómago, quería que me gustara alguien, quería que me gustara tanto al punto que apareciera furtivamente en algún sueño de media noche.
Sin embargo, te recomiendo ser cuidadosa con lo que deseas, porque no hay nada peor que nuestros propios ideales o imaginarios. Deseé que me gustara alguien y sin darme cuenta apareció, en un momento de mi vida en el que juraba sentirme tranquila con mi solitario corazón. Este chico, con total cautela, fue metiéndose en mi cabeza... Estoy tratando de que no trascienda a mi corazón. 
 Ilustración por: Alyssa Nassner

A veces la mente también te juega malas pasadas, tanto que no mide el daño que puede causarle a tu cordura. La verdad es que me encarreté (solo un poco no se asusten) e idealicé al susodicho, y creo que no está mal, porque si soy honesta a veces hay prospectos que lo merecen, porque son de esos casos en los que el problema no son ellos, si no tú, ¡SÍ TU! mi querida amiga.
Porque tal como me pasó, que confundí la simpatía con atracción, llevarse bien con química y los roces ocasionales con física, jajajajaja... es posible que le haya pasado o le esté pasando. Yo le recomiendo que mantenga la calma, analice bien su objetivo, trate de encontrar sus defectos y resaltarlos, esa es una de las tácticas para dejar de ver al príncipe y encontrar al sapo interior.

No hay comentarios: