25 mar 2016

Dejen de llamarnos vírgenes

Siempre me pareció bastante grotesca y violenta esa frase coloquial muy utilizada en la cotidianidad costeña o por lo menos cartagenera: “te partieron/rompieron la telita”, para referirse a que una mujer había tenido su primera relación sexual, para no mencionar ese odioso lugar común ligado al oscurantismo religioso “perdió la virginidad”. Digo que me parecía grotesca porque crecemos creyendo que el sexo no nos pasa hasta que nos casamos, que es algo reducido a una cama y que solo se hace entre parejas heterosexuales, crecemos creyendo que sexo es solamente introducir un pene en una vagina. Bueno, vale la pena agregar que la mencionada frase, comparándola con la experiencia de tener un pene erecto, duro y grueso por primera vez en tu angosta y ‘virginal’ vagina, rompiendo tu himen, creo que resultaría bastante acertada.

Confieso que era una de esas personas con una imagen idealizada de la primera relación sexual, porque crecer influenciada por la idea de que no debes entregarle (aunque yo diría que compartir) tu cuerpo a quien te de tu gana y cuando te apetezca, no te deja muchas opciones en términos de conocer a cerca de tu sexualidad. Solo hasta ahora en mis 20 y tantos años, entiendo que desde niños deberían enseñarnos a conocer nuestro cuerpo, a saber que debe ser respetado por los demás y que personas diferentes a ti pueden tocarlo solo si tú lo permites, que a nosotras las mujeres desde la niñez, mientras más nos empoderen respecto a que ser mujer no te hace menos persona, sería mucho más fácil para nosotras enfrentarnos al acoso callejero o peor aún a una violación, situaciones que ocurren por puras construcciones socioculturales resultado del machismo en el que estamos sumidos como sociedad.

También en mis 20 y tantos, me di cuenta de que las mujeres de vagina con himen inmaculado o inexplorado, éramos mal llamadas ‘vírgenes’. Si mal no recuerdo, la Virgen María es llamada así porque concibió a Jesús, el hijo de Dios, por obra y gracia del Espíritu Santo, es decir, su esposo José no fecundó uno de sus óvulos para que ella quedara embarazada. En ese orden de ideas, porqué las mujeres que no han sido penetradas por un pene deben ser llamadas vírgenes según una concepción religiosa, que es totalmente respetable pero con la que no todas las mujeres nos identificamos, porque para ser sincera, en la época en la que vivimos ser virgen podría resultar sinónimo de calificativos como ‘estás atrasada’ o ‘anticuada’, si ven, allí está intrínseca la doble moral a la que nos ha acostumbrado, en mi caso el catolicismo.

Ahora bien, aclaremos que sexo originalmente no hace referencia a introducir un pene en una vagina, sexo son las características físicas con las que nacemos y que culturalmente nos definen como hombre o mujer, otra cosa muy diferente es coito, un sinónimo más cercano o acertado para ‘relaciones sexuales’. Un asunto importante porque, en cierta ocasión leía a una chica en Facebook, hablando de la conmemoración al Día Internacional de la Mujer, en su estado decía algo como “lo complicado no está en nacer con vagina, sino crecer y vivir con ella y peor aún si no naces con ella físicamente pero vives como tal, eso es de admirar”, precisamente por vivir creyendo que por ser mujer debemos comportarnos de cierta manera, que no podemos hacer ciertas cosas porque no son femeninas y lo más injusto de todo, que ser amigas, novias o esposas nos hace propiedad de alguien más, que esta persona (casi siempre hombre) puede decidir sobre nuestra vida.  

Luego de este desahogo casi regaño, creo que como mujeres lo importante y valioso, por muy tarde que parezca, será agarrar el sartén por el mango y darnos cuenta que solo nosotras somos dueñas de nuestras decisiones, que tu cuerpo es tú propiedad y solo tú decides sobre él, no la biblia o un grupo de retraídos sexuales. Tranquilízate, por darle entrada a tu vagina a todo aquello que te apetezca no te vas a quemar en el infierno y si eso pasa, al menos habrás disfrutado y te irás satisfecha. Hermana de entrepierna, no satanices las relaciones sexuales por miedo al qué dirán o a dejar de ser llamada virgen, bueno a menos que quieras mantener tu vida en celibato y castidad o seas asexual.


Invito a todo el que lea esto, que de ahora en adelante dejen de llamarnos vírgenes, tener un himen intacto no nos hace santas dignas de ser veneradas, porque si buscas una así puedes ir a leer las sagradas escrituras. Somos seres humanos, sexuales por naturaleza, con placeres por satisfacer, no entes que solo viven en pro del “naces, creces, te reproduces y mueres”, no leo ni encuentro allí el vivir y disfrutar, ser una persona útil para la sociedad, o por lo menos estudiar. Dejen de llamarnos vírgenes y dejemos nosotras también de reproducirlo ¿qué podríamos decir en cambio? Escucho sugerencias y te dejo las mías: himen inexplorado o jamás tocado, porque te aclaro algo, masturbarte así sea con tu dedo pulgar e índice también cuenta como penetración.  

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