Siempre me pareció bastante
grotesca y violenta esa frase coloquial muy utilizada en la cotidianidad
costeña o por lo menos cartagenera: “te partieron/rompieron la telita”, para
referirse a que una mujer había tenido su primera relación sexual, para no
mencionar ese odioso lugar común ligado al oscurantismo religioso “perdió la
virginidad”. Digo que me parecía grotesca porque crecemos creyendo que el sexo
no nos pasa hasta que nos casamos, que es algo reducido a una cama y que solo
se hace entre parejas heterosexuales, crecemos creyendo que sexo es solamente
introducir un pene en una vagina. Bueno, vale la pena agregar que la mencionada
frase, comparándola con la experiencia de tener un pene erecto, duro y grueso
por primera vez en tu angosta y ‘virginal’ vagina, rompiendo tu himen, creo que
resultaría bastante acertada.
Confieso que era una de esas
personas con una imagen idealizada de la primera relación sexual, porque crecer
influenciada por la idea de que no debes entregarle (aunque yo diría que
compartir) tu cuerpo a quien te de tu gana y cuando te apetezca, no te deja
muchas opciones en términos de conocer a cerca de tu sexualidad. Solo hasta
ahora en mis 20 y tantos años, entiendo que desde niños deberían enseñarnos a
conocer nuestro cuerpo, a saber que debe ser respetado por los demás y que
personas diferentes a ti pueden tocarlo solo si tú lo permites, que a nosotras
las mujeres desde la niñez, mientras más nos empoderen respecto a que ser mujer
no te hace menos persona, sería mucho más fácil para nosotras enfrentarnos al
acoso callejero o peor aún a una violación, situaciones que ocurren por puras construcciones
socioculturales resultado del machismo en el que estamos sumidos como sociedad.
También en mis 20 y tantos, me di
cuenta de que las mujeres de vagina con himen inmaculado o inexplorado, éramos
mal llamadas ‘vírgenes’. Si mal no recuerdo, la Virgen María es llamada así
porque concibió a Jesús, el hijo de Dios, por obra y gracia del Espíritu Santo,
es decir, su esposo José no fecundó uno de sus óvulos para que ella quedara
embarazada. En ese orden de ideas, porqué las mujeres que no han sido
penetradas por un pene deben ser llamadas vírgenes según una concepción
religiosa, que es totalmente respetable pero con la que no todas las mujeres
nos identificamos, porque para ser sincera, en la época en la que vivimos ser
virgen podría resultar sinónimo de calificativos como ‘estás atrasada’ o
‘anticuada’, si ven, allí está intrínseca la doble moral a la que nos ha
acostumbrado, en mi caso el catolicismo.
Ahora bien, aclaremos que sexo originalmente
no hace referencia a introducir un pene en una vagina, sexo son las
características físicas con las que nacemos y que culturalmente nos definen
como hombre o mujer, otra cosa muy diferente es coito, un sinónimo más cercano
o acertado para ‘relaciones sexuales’. Un asunto importante porque, en cierta
ocasión leía a una chica en Facebook, hablando de la conmemoración al Día
Internacional de la Mujer, en su estado
decía algo como “lo complicado no está en nacer con vagina, sino crecer y vivir
con ella y peor aún si no naces con ella físicamente pero vives como tal, eso
es de admirar”, precisamente por vivir creyendo que por ser mujer debemos
comportarnos de cierta manera, que no podemos hacer ciertas cosas porque no son
femeninas y lo más injusto de todo, que ser amigas, novias o esposas nos hace
propiedad de alguien más, que esta persona (casi siempre hombre) puede decidir
sobre nuestra vida.
Luego de este desahogo casi
regaño, creo que como mujeres lo importante y valioso, por muy tarde que
parezca, será agarrar el sartén por el mango y darnos cuenta que solo nosotras
somos dueñas de nuestras decisiones, que tu cuerpo es tú propiedad y solo tú
decides sobre él, no la biblia o un grupo de retraídos sexuales. Tranquilízate,
por darle entrada a tu vagina a todo aquello que te apetezca no te vas a quemar
en el infierno y si eso pasa, al menos habrás disfrutado y te irás satisfecha.
Hermana de entrepierna, no satanices las relaciones sexuales por miedo al qué dirán
o a dejar de ser llamada virgen, bueno a menos que quieras mantener tu vida en celibato
y castidad o seas asexual.
Invito a todo el que lea esto,
que de ahora en adelante dejen de llamarnos vírgenes, tener un himen intacto no
nos hace santas dignas de ser veneradas, porque si buscas una así puedes ir a
leer las sagradas escrituras. Somos seres humanos, sexuales por naturaleza, con
placeres por satisfacer, no entes que solo viven en pro del “naces, creces, te
reproduces y mueres”, no leo ni encuentro allí el vivir y disfrutar, ser una
persona útil para la sociedad, o por lo menos estudiar. Dejen de llamarnos
vírgenes y dejemos nosotras también de reproducirlo ¿qué podríamos decir en
cambio? Escucho sugerencias y te dejo las mías: himen inexplorado o jamás tocado,
porque te aclaro algo, masturbarte así sea con tu dedo pulgar e índice también
cuenta como penetración.
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