"Estoy lista para nacer
Estoy lista para decir adiós
Quiero agradecértelo
Estoy lista para emprender
Un nuevo viaje sin saber a dónde ir
Me voy, me voy de aquí
No necesito más del miedo
A quedarme sin tu ser
Estoy lista para nacer
Estoy lista para decirte adiós
Quiero agradecértelo
Estoy lista para emprender
Un nuevo viaje sin saber a dónde ir
Me voy, me voy de aquí"
Para ti, que te has ido con el viento.
Es increíble, ha pasado poco tiempo y cada día que transcurría
buscando la manera de hacerlo, de dejar atrás el dolor y la insatisfacción por
el ser perdido, como una luz que ilumina todo, me di cuenta que en realidad
nunca te tuve, porque ciertamente ese no era el fin de la relación, siempre
fuimos dos compartiendo, cada uno desde su esquina queriendo al otro a su
manera.
Pues bien, después de todo el drama y las ganas de
exteriorizar mi rabia, he recibido una gran lección. Más allá de la frustración
que dejan el enamoramiento y la idealización, pude entender que soy dueña de mí
misma, que la sensación de abandono y la incapacidad de desatar el lazo, no
eran otra cosa que miedo y que como dice Buika (lo he leído como cinco veces y
siempre me eriza la piel):
"{…} Yo vivo jurando y rejurando que algún día voy a
casarme conmigo misma. Que voy a ir al altar, preciosa, vestida de blanco y me
voy a casar conmigo. ¿Que por qué? Porque si no soy capaz de amarme y honrarme,
en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la
muerte me lleve, no voy a ser capaz de amar a otro. Y ese es un compromiso
necesario. Con votos y anillo. Si lo hiciéramos no habría ninguna mujer
apaleada, ni golpeada, ni maltratada en esta vida. Antes de entregarnos a
alguien hay que entregarnos a nosotras. Y así, cuando un tío se te pase de
listo, tu miras ese anillo y le dices: ¡ni de coña!"
Y es así como quiero vivir, enamorada de mí misma, amándome
tal cual como soy y creo que esa ha sido la más grande enseñanza después de
todos estos meses. Ya no quiero pensar en lo que me hizo daño, quiero seguir
adelante y quiero darte las gracias por eso, porque viéndolo bien a veces por
más química que exista, aunque dos almas estén destinadas a conocerse, no
siempre siguen el mismo camino. Aprovecha este acto de bondad, porque no suelo ser tan amable y lo sabes, jajajajaja.
Solo quiero que sepas que te quise (y mucho), pero ahora es
diferente, te mantendré como un bello recuerdo y una agradable experiencia;
porque a la vez quiero que seas feliz, que emprendas y continúes todos tus
proyectos, que sigas adelante, porque así lo haré yo, seguiré firme en mis
ideales y quisiera que aunque sea de lejos, nos apoyemos en eso. Gracias por: las conversaciones infinitas, las noches cerca al mar, las tardes de café, las fotografías, los domingos de piel y cada momento compartido, quiero que seas feliz a pesar de la tristeza, quiero
ser feliz a pesar de la tristeza.
Te dejo ir con valentía, con llanto de liberación y catarsis.
Solo te recomiendo, que si vuelves a encontrarte otra como yo, así inexperta,
que te diga que no le da miedo vivir, amar y sufrir en el intento, no le creas,
es una tonta por engañarse a sí misma de esa manera.
Por último, espero que en ese camino de búsqueda en que andas,
puedas encontrar ese amor libre del que tanto te preocupas, o 'poliamoroso'… ¡Cómo
sea! Que te permita ser libre, vivir a tu manera, sin luego sentir que te has
comprometido de alguna u otra forma, para darte cuenta al final que no puedes
cumplir con las expectativas de esa persona y que esta, no sienta que estás
huyendo para evitar causar más daño.
Y gracias también por leerme.

No hay comentarios:
Publicar un comentario