22 oct 2016

¡Los feminazis son ellos!

Ser mujer no es algo fácil de llevar, definitivamente. 


Recibir a diario, noticias de mujeres maltratadas, abusadas, violadas, asesinadas es algo que ha perturbado mi mente desde que tengo conciencia de ello, más que todo estos últimos días. En Colombia, a medida que pasa el tiempo, siguen aumentando las agresiones de todo tipo, sobre lo que en cierto momento pensé, se debía a que las mujeres gracias al empoderamiento y conocimiento de nuestros derechos, estábamos denunciando más, con tristeza debo admitir que estaba siendo ingenua, ahora pienso que sí, efectivamente si están en aumento las agresiones.

Con solo salir a la calle, estamos ejecutando un acto de valentía. Previo a eso, revisamos si nuestra ropa no es muy corta, sugestiva o llamativa, el maquillaje demasiado cargado, en otros casos, otras mujeres cargarán en su bolso gas pimienta o pistolas eléctricas, y créanme que con esto no estoy siendo extremista, pues como nos hemos podido dar cuenta, el machismo se manifiesta de muchas formas.

Desde lejos, podemos criticar a esa mujer que es golpeada o abusada, diciendo que debe dejar a ese hombre que la maltrata; es fácil decir que "seguramente lo que le pasó, por algo habrá sido", porque cómo se nos ocurre salir así vestidas provocativas, caminar sola por la calle o tomar un taxi tarde en la noche, respirar, sonreír, estornudar... ¡Vivir! Señoras y señores, solo el hecho de ser mujer, significa en muchos casos una sentencia de muerte.

Hombres, dejen de llamarnos 'feminazis' por reclamar nuestros derechos, dejen de decir que somos unas locas histéricas y que vivimos a la defensiva. Porque saben algo, si nosotras luchamos, no es solo por nuestra causa, nosotras queremos que tanto hombres como mujeres vivamos en las mismas condiciones de equidad. 

Hace unos meses, hablaba con otra chica sobre feminismo, ella en tono tajante me dijo: "yo en realidad creo que es sospechoso que un hombre se declare feminista, porque por más que traten, ellos nunca van a entender en su totalidad el hecho de ser mujer y lo que hacen en realidad es apoyarnos en la causa, que no es lo mismo a vivirla y al mismo tiempo siguen haciendo uso de sus privilegios de hombres (así sea de forma inconsciente)". En ese momento creí que era una aseveración bastante radical, pero luego de ciertas circunstancias en mi vida y de varias amigas, me di cuenta que es cierto. 

Mi intención no es lanzar veneno, generalizar, ni nada por el estilo, solo quiero hablar un poco de la realidad a la que nos enfrentamos, que día a día parece ser más difícil. La verdad es que, deseo infinitamente vivir sin miedo, rabia o impotencia, ya no quiero seguir gritándole a los hombres en la calle o en el transporte público que me respeten, quiero que todas podamos vivir como queramos sin ser juzgadas.

PD: Sé la puta que quieras ser, porque a la final, haces con tú vida lo que te dé tu puta gana (ojo, sin hacerle daño a nadie).

No hay comentarios: