Resulta que un día decido ser sincera y contarle: Hola mamá, eeeemmm bueno mira, estoy saliendo con alguien, no es nada serio hasta ahora, solo nos estamos conociendo... Y luego de eso, por alguna extraña razón ya me estaba casando y teniendo hijos.
Vía: Pinterest
Lo más enredado del asunto es que ellos (los padres) conozcan a esa persona, ahí si es casi inevitable que se vuelva tema de conversación y peor si les cae bien, porque no creo ser la única a la que le ha pasado. Le dije: "no mamá, no lo menciones, ya no hablo con él ni sé de su vida". Aunque creo que tácitamente aceptó mi petición, uno que otro día se le escapa el comentario (jajajajaja -risa nerviosa-). Y la idea de no comentar es porque, si estás en el proceso de sanar y continuar, lo último que necesitas es que te recuerden que esa persona existe, al menos que lo haga alguien tan cercano diferente a tus propios recuerdos.
Por eso: Mamá ¡Terminamos! No quiero hablar del tema, para ti él sigue siendo agradable y no hay lío con eso, pero para mi es un ciclo cerrado (al menos eso intento hacer) así que, desde ahora cero comentarios por mi salud mental, por favor.
PD: te quiero... pero ya.

No hay comentarios:
Publicar un comentario