19 nov 2016

El Camaleón

Durante décadas, las mujeres hemos vivido con la zozobra de encontrarnos en el camino con un hombre de esos a los que les llaman: "perros". Nos sentimos como Caperucita Roja caminando hacia la casa de su abuelita, a la que en cualquier momento le puede saltar encima el lobo y atacarla. Algunas colegas, no ha tenido tanta suerte y si se han visto perjudicadas por un personaje de estos.

Resulta que estos últimos meses, he podido notar que ya no debería preocuparnos el hombre "perro", lo digo porque su modus operandi es fácil de identificar, es más, desde antes de 'conocerlo mejor' ya sabemos de su historial, solo que a veces, por alguna extraña razón creemos que en nuestro caso la historia puede tener un final diferente (¡Ilusas!). Hay que darle paso ahora a una nueva clasificación taxonómica masculina:

¡El Camaleón!


Imagen tomada de: http://jaqueprimate.blogspot.com.co/

Así es mis queridxs, y les cuento que hay que temerle más a este pequeño, pero astuto reptil. Aquí les presento algunas de sus características:

1. Habilidad para cambiar de color según las circunstancias:

Esta primera característica, es la más difícil de identificar, porque ellos saben muy bien cómo adaptarse a cualquier medio o ecosistema, esto les permite camuflarse con facilidad e injerirse en la vida de una persona. Te hacen creer que te acompañan en tus luchas y son solidarios en momentos de dificultad, concentran en ti toda su atención en ese momento, tu compañía les alegra la vida y los inspira en los momentos de tristeza (Awwwwwn, muero de ternura).
Lo curioso es que cuando se sienten amenazados, se les hace fácil escapar porque de todas formas, pueden cambiar su color de piel y adaptarse a otra textura.

2.  Lengua rápida y alargada:


Esta característica la clasifico como peligrosa. No hay nada más sospechoso que un camaleón de estos con lengua alargada y de buena labia. Su lengua rápida es tan ágil que puede confundirte, más en lo referente a besar y esas cosas. 
La idea es ser más astutxs que él, puedes creer en todo lo que te dice, sin embargo ten presente que eso puede ser solo una excusa para acercarse sin problema y camuflarse.


3. Ojos que se mueven, cada uno de forma independiente. 

Jajajajajajaja esta característica, me da risa. Si logras captar a tiempo las dos anteriores, créeme que esta, se te hará mucho más fácil, porque no será nada complicado darte cuenta de cómo este camaleón tiene un ojo puesto en ti y al mismo tiempo en su próxima ¿víctima? ¿conquista? ¿presa? llámale como quieras. 
Para ellos no es más que un mecanismo de defensa, ya que es probable que contigo no funcionen las cosas, o bueno, al menos esa es su excusa; porque si algo nos han enseñado en la vida es a tener siempre un plan A, plan B, plan C y hasta plan X, y nuestro amigo camaleón, créeme que tiene esto bien clarito. 

Entonces, ya que superamos al hombre "perro" e incluso creamos barreras para protegernos de este, cuídate más bien del camaleón: son pequeños y rastreros, de apariencia tierna y amigable, se mueven lento y con paso firme. 

Si crees que le faltó alguna otra característica a esta clasificación, no dudes en comentarla. O si crees, que debemos hacer otra clasificación, también.

30 oct 2016

Estoy lista (La despedida)

"Estoy lista para nacer

Estoy lista para decir adiós
Quiero agradecértelo
Estoy lista para emprender
Un nuevo viaje sin saber a dónde ir
Me voy, me voy de aquí
No necesito más del miedo
A quedarme sin tu ser
Estoy lista para nacer
Estoy lista para decirte adiós
Quiero agradecértelo
Estoy lista para emprender
Un nuevo viaje sin saber a dónde ir
Me voy, me voy de aquí"

Para ti, que te has ido con el viento.

 Imagen: Regards Coupables

Natalia ha sido una medicina asombrosa.

Es increíble, ha pasado poco tiempo y cada día que transcurría buscando la manera de hacerlo, de dejar atrás el dolor y la insatisfacción por el ser perdido, como una luz que ilumina todo, me di cuenta que en realidad nunca te tuve, porque ciertamente ese no era el fin de la relación, siempre fuimos dos compartiendo, cada uno desde su esquina queriendo al otro a su manera.

Pues bien, después de todo el drama y las ganas de exteriorizar mi rabia, he recibido una gran lección. Más allá de la frustración que dejan el enamoramiento y la idealización, pude entender que soy dueña de mí misma, que la sensación de abandono y la incapacidad de desatar el lazo, no eran otra cosa que miedo y que como dice Buika (lo he leído como cinco veces y siempre me eriza la piel):

"{…} Yo vivo jurando y rejurando que algún día voy a casarme conmigo misma. Que voy a ir al altar, preciosa, vestida de blanco y me voy a casar conmigo. ¿Que por qué? Porque si no soy capaz de amarme y honrarme, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte me lleve, no voy a ser capaz de amar a otro. Y ese es un compromiso necesario. Con votos y anillo. Si lo hiciéramos no habría ninguna mujer apaleada, ni golpeada, ni maltratada en esta vida. Antes de entregarnos a alguien hay que entregarnos a nosotras. Y así, cuando un tío se te pase de listo, tu miras ese anillo y le dices: ¡ni de coña!"
Y es así como quiero vivir, enamorada de mí misma, amándome tal cual como soy y creo que esa ha sido la más grande enseñanza después de todos estos meses. Ya no quiero pensar en lo que me hizo daño, quiero seguir adelante y quiero darte las gracias por eso, porque viéndolo bien a veces por más química que exista, aunque dos almas estén destinadas a conocerse, no siempre siguen el mismo camino. Aprovecha este acto de bondad, porque no suelo ser tan amable y lo sabes, jajajajaja. 

Solo quiero que sepas que te quise (y mucho), pero ahora es diferente, te mantendré como un bello recuerdo y una agradable experiencia; porque a la vez quiero que seas feliz, que emprendas y continúes todos tus proyectos, que sigas adelante, porque así lo haré yo, seguiré firme en mis ideales y quisiera que aunque sea de lejos, nos apoyemos en eso. Gracias por: las conversaciones infinitas, las noches cerca al mar, las tardes de café, las fotografías, los domingos de piel y cada momento compartido, quiero que seas feliz a pesar de la tristeza, quiero ser feliz a pesar de la tristeza.

Te dejo ir con valentía, con llanto de liberación y catarsis. Solo te recomiendo, que si vuelves a encontrarte otra como yo, así inexperta, que te diga que no le da miedo vivir, amar y sufrir en el intento, no le creas, es una tonta por engañarse a sí misma de esa manera.

Por último, espero que en ese camino de búsqueda en que andas, puedas encontrar ese amor libre del que tanto te preocupas, o 'poliamoroso'… ¡Cómo sea! Que te permita ser libre, vivir a tu manera, sin luego sentir que te has comprometido de alguna u otra forma, para darte cuenta al final que no puedes cumplir con las expectativas de esa persona y que esta, no sienta que estás huyendo para evitar causar más daño.

Y gracias también por leerme. 

22 oct 2016

¡Los feminazis son ellos!

Ser mujer no es algo fácil de llevar, definitivamente. 


Recibir a diario, noticias de mujeres maltratadas, abusadas, violadas, asesinadas es algo que ha perturbado mi mente desde que tengo conciencia de ello, más que todo estos últimos días. En Colombia, a medida que pasa el tiempo, siguen aumentando las agresiones de todo tipo, sobre lo que en cierto momento pensé, se debía a que las mujeres gracias al empoderamiento y conocimiento de nuestros derechos, estábamos denunciando más, con tristeza debo admitir que estaba siendo ingenua, ahora pienso que sí, efectivamente si están en aumento las agresiones.

Con solo salir a la calle, estamos ejecutando un acto de valentía. Previo a eso, revisamos si nuestra ropa no es muy corta, sugestiva o llamativa, el maquillaje demasiado cargado, en otros casos, otras mujeres cargarán en su bolso gas pimienta o pistolas eléctricas, y créanme que con esto no estoy siendo extremista, pues como nos hemos podido dar cuenta, el machismo se manifiesta de muchas formas.

Desde lejos, podemos criticar a esa mujer que es golpeada o abusada, diciendo que debe dejar a ese hombre que la maltrata; es fácil decir que "seguramente lo que le pasó, por algo habrá sido", porque cómo se nos ocurre salir así vestidas provocativas, caminar sola por la calle o tomar un taxi tarde en la noche, respirar, sonreír, estornudar... ¡Vivir! Señoras y señores, solo el hecho de ser mujer, significa en muchos casos una sentencia de muerte.

Hombres, dejen de llamarnos 'feminazis' por reclamar nuestros derechos, dejen de decir que somos unas locas histéricas y que vivimos a la defensiva. Porque saben algo, si nosotras luchamos, no es solo por nuestra causa, nosotras queremos que tanto hombres como mujeres vivamos en las mismas condiciones de equidad. 

Hace unos meses, hablaba con otra chica sobre feminismo, ella en tono tajante me dijo: "yo en realidad creo que es sospechoso que un hombre se declare feminista, porque por más que traten, ellos nunca van a entender en su totalidad el hecho de ser mujer y lo que hacen en realidad es apoyarnos en la causa, que no es lo mismo a vivirla y al mismo tiempo siguen haciendo uso de sus privilegios de hombres (así sea de forma inconsciente)". En ese momento creí que era una aseveración bastante radical, pero luego de ciertas circunstancias en mi vida y de varias amigas, me di cuenta que es cierto. 

Mi intención no es lanzar veneno, generalizar, ni nada por el estilo, solo quiero hablar un poco de la realidad a la que nos enfrentamos, que día a día parece ser más difícil. La verdad es que, deseo infinitamente vivir sin miedo, rabia o impotencia, ya no quiero seguir gritándole a los hombres en la calle o en el transporte público que me respeten, quiero que todas podamos vivir como queramos sin ser juzgadas.

PD: Sé la puta que quieras ser, porque a la final, haces con tú vida lo que te dé tu puta gana (ojo, sin hacerle daño a nadie).

8 oct 2016

Mamá ¡Terminamos!

Definitivamente hay cosas que resulta difícil o complicado explicarle a los padres, sobretodo cuando ni tú misma entiendes de qué se tratan. Aunque he tenido una relación bastante buena con mi mamá, siempre he evitado hablar con ella sobre mi (hasta hace poco inexistente) vida amorosa, pero no por nada malo, es solo que... preferiría guardar ciertos aspectos de mi vida para mí misma.

Resulta que un día decido ser sincera y contarle: Hola mamá, eeeemmm bueno mira, estoy saliendo con alguien, no es nada serio hasta ahora, solo nos estamos conociendo... Y luego de eso, por alguna extraña razón ya me estaba casando y teniendo hijos. 

Vía: Pinterest

Está bien, no seré injusta, todas las personas vemos la vida de forma diferente, seguramente ella creyó que su adorada hija dejaría su ya preocupante soltería; lo siento de verdad por defraudarte de esa manera, es por eso que insisto en que hay cosas demasiado complicadas para contarle a los padres.

Lo más enredado del asunto es que ellos (los padres) conozcan a esa persona, ahí si es casi inevitable que se vuelva tema de conversación y peor si les cae bien, porque no creo ser la única a la que le ha pasado. Le dije: "no mamá, no lo menciones, ya no hablo con él ni sé de su vida". Aunque creo que tácitamente aceptó mi petición, uno que otro día se le escapa el comentario (jajajajaja -risa nerviosa-). Y la idea de no comentar es porque, si estás en el proceso de sanar y continuar, lo último que necesitas es que te recuerden que esa persona existe, al menos que lo haga alguien tan cercano diferente a tus propios recuerdos.

Por eso: Mamá ¡Terminamos! No quiero hablar del tema, para ti él sigue siendo agradable y no hay lío con eso, pero para mi es un ciclo cerrado (al menos eso intento hacer) así que, desde ahora cero comentarios por mi salud mental, por favor. 

PD: te quiero... pero ya. 

26 sept 2016

Chiquillos traviesos

Para ser honesta, siempre me pareció tabú salir con hombres (o chicos) menores que yo, incluso con pocos años de diferencia. Es que, era más normal para mi que me parecieran interesantes los mayorcitos, creía que eran más maduros y estables emocionalmente; sin embargo no me había dado cuenta de que estaba equivocada, meando afuera del tiesto.


Resulta que no he necesitado buscar la oportunidad, más bien el destino me ha buscado a mi, para cachetearme sin piedad y decirme que era una tonta prejuiciosa, que me estaba comportando como un director de cine experimentado haciendo el casting para los protagonistas de su historia: exigente y minucioso, detallista, incluso déspota y discriminatorio en ocasiones. No había querido ver que por dármelas de selectiva, estaba dejando de vivir experiencias maravillosas y enriquecedoras, pero lo más importante, estaba privando a los prospectos de conocerme.

Resulta que hace un tiempo, conocí a un chico 6 años menor, lo sé sobrepasé mi propio límite, pero el asunto no es ese. Este chico... llamémosle Ángel, por circunstancias de la vida, nos vimos obligados a compartir bastante tiempo juntos, cada día notaba sus encantos, me agradaban sus bromas, la forma en que me hablaba... sus ojos, su boca y todas esas pendejadas, en fin me estaba encarretando con el niño. Y resulta que sí, me encarreté, tanto que llegué a pensar en la posibilidad de que existiera algo más allá de encuentros ocasionales, besos furtivos, caricias consoladoras, o llegar a aquello a lo que más temía que pasara... ¡SEXO! Porque algo si les digo, descubrí que igual de incontenible que la tos o el hipo, lo son el deseo y la atracción. Ángel, ese chiquillo travieso al que subestimé, más que seducirme o enamorarme, me enseñó que todos estamos capacitados para amar, que el amor tiene sus matices y excepciones.

Salir con menores tiene sus ventajas: son arriesgados, suelen tener un humor pícaro/doble sentido, viven y conocen cosas que tu no y que te harán aprender, tu experiencia también hará que él conozca otro mundo diferente al suyo.

Como si fuera poco, luego de semejante enseñanza constructivista, las fuerzas cósmicas continúan insinuando que los únicos seres antropomorfos cargados de testosterona con quienes debo lidiar por ahora son esos chiquillos, es que si se fijan los más indicados para elegir según mis esquemas están comprometidos, no viven en este planeta, son gais o alguna cuarentona más buena que yo y sin prejuicios por la edad ya lo aseguró.

Por eso querida amiga, en esta ocasión la exhorto a que no se niegue a vivir por miedo. Miedo a salir lastimada, miedo al qué dirán, miedo a que no vaya a durar lo que espera o miedo a que dure demasiado. Dele la oportunidad a uno de esos chiquillos traviesos como yo lo hice y vea por si misma si vale la pena o no, eso si, identifique de acuerdo a su calentura si quiere un chiquillo para un rato o por el contrario, compartir con este un tiempo de calidad.

Medidas para no extrañarte

Para no extrañarte, le digo a mis recuerdos que no aparezcan antes de dormir, porque la nostalgia está de vacaciones y la melancolía tiene licencia. 

Para no extrañarte, sigo saliendo igual que antes, mis domingos continúan ocupados entre mi familia y amigos, las labores diarias ayudan a disimular con sonrisas el vacío que ha quedado.


Imagen: La Ché

Para no extrañarte, aprovecho mis espacios conmigo misma para sentirme más fuerte, para recordar que así era todo antes de ti, que no había tristeza ni lágrimas.

Para no extrañarte, me río con mis amigxs de lo "patético" que ahora me resultas y sonrío frente a los tuyos diciendo que estoy bien, porque el tiempo cura todo y que la vida debe continuar.

Para no extrañarte, me trago las lágrimas que en repentinos momentos amenazan con salir y a la vez pienso que algunas personas pueden estar peor... Aunque en realidad cada quien carga su cruz a cuestas, como dice el dicho.

Para no extrañarte, escribo para desahogarme y recuerdo que en realidad, sí te extraño.  

21 sept 2016

Mientras me descubro

Mientras me descubro
Libre y curiosa
No busco un romance
Vestido de rosa

Mientras me descubro
Tan fresca y radiante
No es de vida o muerte
Un amor brillante


Mientras me descubro
Viviendo mis proyectos
No necesito los logros
Del “hombre perfecto”

Mientras me descubro
Inteligente y audaz
Con el príncipe azul
No soñaré más

Mientras me descubro
Acariciando mi alma
En un amor impuesto
No busco la calma


G. Fagetti